Testimonios pasantes ChileGlobal
Ignacio, Paulina y Diego fueron los primeros pasantes de ChileGlobal en EE.UU. Ahora, después de volver a Chile, comparten sus experiencias, contando su vida antes, durante y después de este viaje.
Ignacio, Ingeniero Civil Industrial (26):
La pasantía de Chile Global ha sido una de las experiencias más importantes y enriquecedoras de mi vida. En térmicos generales, me demostró que las cosas son mucho más simples de lo que parecen y que con confianza en uno mismo y dedicación las dificultades se transforman en desafíos y no obstáculos.
En el plano personal, me ayudó a conocerme, a vivir con personas de diferentes costumbres y valores, a categorizar situaciones e incluso desarrollar mi paciencia en el sentido de que cosas vale realmente tomar en cuenta y cuales no. En esta instancia valoré aun más mi familia y seres queridos, así como la importancia de la amistad cuando estás lejos de tu gente. Me asombré del respecto que existe entre las personas y de la humildad que tienen para escuchar hasta la persona más abajo de la escala jerárquica. Escala que sirve para ordenar funciones, pero que está exenta de distinciones de rango social.
En el plano profesional, aprendí que las cosas son mucho más simples de lo que parecen. Hasta antes del viaje, me hubiera resultado difícil pensar en estar proponiendo y desarrollando nuevos productos con fábricas en China, testear innovadores productos, estar creando packagins de productos para ser lanzados al mercado estadounidense, realizar presentaciones a clientes de la talla de Wallmart en USA, coordinar el funcionamiento de softwares con empresas como Nokia y cerrar ventas de miles de dólares al extranjero. Aprendí que para hacer crecer a las personas que trabajan contigo es imprescindible depositar confianza en ellas, a no tener miedo en admitir un error y corregirlo, a involucrar a las personas que trabajan para ti en tus objetivos, a siempre estar pensando en el consumidor final y a vender teniendo en cuenta siempre lo que ofrece tu cliente, lo que ofrecen sus competidores y donde está el valor diferenciador que le puedes ofrecer tu. Personalmente, estoy muy agradecido de ROYAL, la oportunidad entregada por Salomón Suwalsky, la acogida de su gente y confianza depositada por mis jefes Francisco Eguiguren y Bob Robinson.
Por último, quisiera mencionar lo maravilloso que es vivir en un lugar donde tienes acceso a las mejores obras de arte, a espectáculos y eventos de primer nivel, restaurantes y clubes nocturnos para todos los gustos, a conocer gente de todo el mundo y estar inmerso en un ambiente que siempre ofrece algo novedoso.
Muchas gracias ChileGlobal!!
Paulina, Ingeniero Civil (25):
Hace un año tuve la oportunidad de ser parte de la pasantía realizada por ChileGlobal. Ésta fue llevada a cabo en la empresa Royal Consumer Infomation Product Inc. ubicada en New Jersey. La idea genérica de esta pasantía era que jóvenes recién salidos de sus carreras tuvieran la posibilidad de trabajar en un ambiente global. Eso significaba un trabajo alineado con lo estudiado y empresas con alguna relación con la tecnología.
Este programa tuvo una duración de seis meses en lo que todo era nuevo para mí tanto personal como profesionalmente. Partiré hablando sobre el ambiente de trabajo, elimine muchos paradigmas que tenía acerca de cómo trabajaban los americanos. Son muy eficientes en cuanto a rapidez, simpleza y eficacia del cómo hacen las cosas. Comprobé que no existían mayores beneficios para las madres que trabajan e incluso en algunos casos eran peores. Todos cumplían sus horarios y ocurría algo que me gustaba mucho, las reuniones con tu jefe directo eran en las mañanas dejando todo el día para trabajar en lo que había que corregir. Uno de mis mayores logros fue eliminar mi impuntualidad chilena y lograr la velocidad en que se trabaja en la empresa.
Dentro de la línea de productos que me asignaron tuve que realizar: manuales, servicio al cliente, estudio de mercado, analizar nuevos productos, informes entre otras cosas. La principal lección que aprendí en Royal fue que uno tiene que educar al cliente para que use los productos. Respetar los tiempos para que el consumidor se acostumbre a verlos en las vitrinas y luego usarlos.
En lo personal, la gente que conocí en la empresa era muy valiosa. Partiendo por el dueño, era chileno, me entregó una gran enseñanza de cómo triunfar tanto en los negocios como en la vida. Los jefes más directos siempre estuvieron muy cercanos y preocupados para que entendiera como se hacían las cosas.
El impacto que tuvo en mi vida va de la mano con las cosas que aprendí, desde todo lo relacionado con la cultura de la empresa y con la gente con quien converse. En términos concreto puedo dividirlo en: nuevas iniciativas emprendedoras, una visión más crítica del cómo se están haciendo las cosas, valorar y buscar cuales son las oportunidad que tenemos en el país.
Al volver a Chile, muchas cosas seguían igual y sentía que yo había cambiado mucho. Si comparo lo que me entrego la universidad con esta pasantía, con la universidad obtuve los conocimientos para intuir como funcionan las cosas, en cambio esta pasantía me dio herramientas para ejercer esos conocimiento pero de forma global.
Recomiendo estas pasantías ya que es una experiencia que permite ampliar la visión de cómo se están haciendo las cosas en el mundo, perfeccionar los conocimientos adquiridos en la universidad, insertarme en la tecnología, entregando herramientas claves para potenciar la gestión y desarrollo del país.
Diego, Diseñador Grafico (28):
Me ha llegado un email invitándome a escribir un pequeño testimonio que cuente mi experiencia durante mi pasantía dentro del programa ChileGlobal. Y ahora que lo pienso, son tantas las sensaciones que viví antes y durante ese período que creo que me costará mucho resumirlo todo en una sóla hoja.
Quizá debería empezar por el mismísimo comienzo. Recuerdo bien ese día. Estaba sentado en una escalera del edificio de la Escuela de Diseño de la Universidad de Chile, mientras veía como los estudiantes del curso en el cual yo era ayudante, montaban en el patio los proyectos que más tarde corregiríamos junto al profesor a cargo. Justo ahí, se me acercó un amigo y colega para contarme que había llegado a manos de los directivos de la escuela una invitación para postular a una pasantía en Estados Unidos. Y este amigo que me conocía desde el primer día en la universidad, sabía bien que esta oportunidad encajaba perfecto en la lista de mis sueños que por años me había encargado de contar a quien quisiera escuchar.
No me di cuenta como dentro de ese mismo día ya estaba contactando a ChileGlobal, manifestándole mi interés por postular a la convocatoria. Y es que sentía que tenía que aprovechar esta oportunidad. Leia una y otra vez la carta de invitación a la convocatoria y no lo podía creer. Una empresa que desarrollaba productos electrónicos de Estados Unidos quería acoger por un período a un diseñador chileno. ¿Cuantas oportunidades de ese tipo había visto para profesionales de mi área en Chile? Pues ninguna. Y por lo mismo la oferta se hacía aún más atractiva.
Pero analicémoslo bien ¿podía alguien que había estudiado una profesión considerada “alternativa” en su país, hijo de un empleado público y una dueña de casa, y residente de un área de clase media baja, siquiera pensar que podría optar a dar semejante salto? Pues yo pensé que sí.
Tres meses después estaba aterrizando en el aeropuerto JFK de New York. Sólo dos veces antes había subido a un avión y ambas para ir Argentina. Pero ahora había cruzado casi todo el conteninte americano para pisar por primera vez la ciudad en la cual desde pequeño había soñado estar. Y llegaba a ese lugar con dos compañeros con quienes compartiríamos un viaje que sin duda nos marcaría.
Durante los siguientes seis meses fui pasante en Royal Consumer Information Products, Inc. en Somerset, New Jersey. Los procesos de producción globales de hoy, los cuales conocía gracias a Internet, ahora los experimentaba de manera directa, trabajando con gente que nos acogió desde el día uno, abriéndonos las puertas incluso de sus casas. Conocí a mis compañeros de viaje y a otra gente joven en los cuales vi muchos de los sueños y deseos que he atesorado por mucho tiempo, los que se resumen basicamente en el “hacer, ver e ir más allá”. Y es que sentí por primera vez que estaba en un lugar en el cual no tenía techo. Lo ejemplifica el siguiente cuadro: un mañana en Ciudad de México, antes de partir el día de trabajo, yo junto a dos personas, uno el Vice Presidente de Royal y el otro, un proveedor japonés de hardware. Parecía casi surrealista para alguien como yo, pero no. De alguna manera las oportunidades eran iguales para todos y trabajando duro las ideas podían en algún minuto ver la luz en cualquier lugar.
Mi viaje con ChileGlobal fue una experiencia que no olvidaré jamás y que reforzó aún más mis convicciones. Quiero que los techos y las barreras a ideas y sueños en mi país desaparezcan. Quiero que cualquiera sienta que puede hacer ese “algo” que hará la diferencia. Para eso trabajaré. Creceré, buscaré volver a viajar, volver a estudiar y experimentar otros mundos; para luego volver y convertirme en un evagelizador de las ideas y del “querer es poder”.

Margarita Flores > 14/04/2008 a las 9:38 am
me impresionó el que exista un espacio libre en donde se pueda compartir experiencias. Me gustaría mas info sobre pasantias y diplomados para profesores de Pedagogía
¿Quiere darnos su opinión?